Quimel no es solo fuerza, es ingeniería aplicada al suelo gracias a su ángulo de ataque calculado para maximizar la penetración sin aumentar el consumo. Mantiene una distribución equilibrada de brazos para evitar las acumulaciones de tierra. Su diseño favorece la mezcla homogénea del perfil del suelo con un resultado final muy técnico: una mejor descompactación, una mayor aireación y una mayor preparación uniforme del lecho de siembra.
Rejas tratadas térmicamente
Puntas intercambiables de alta dureza
Elementos con tratamiento antiabrasión
Todo ello tiene un impacto directo, es decir, menor frecuencia de sustitución de piezas y una reducción del coste por hectárea trabajada.
El diseño del bastidor y la disposición de los elementos de trabajo permiten:
Una menor resistencia al avance
Una significativa reducción del esfuerzo del tractor
Mayor optimización del consumo de combustible
En un contexto agrícola donde cada litro cuenta, esto se traduce en mayor rentabilidad por jornada.
Quimel permite adaptar sus aperos a distintos escenarios agronómicos:
Configuración de los brazos según el tipo de suelo
Un ajuste de la profundidad preciso
Opciones de rodillos traseros para distintos acabados
Un mismo equipo puede responder a diferentes estrategias de manejo (mínimo laboreo, preparación convencional, etc.).
Los puntos de engrase son fácilmente accesibles
Lleva un sistema modular en las piezas clave
Los repuestos están estandarizados y son fáciles de sustituir
Con ello reducirá los tiempos muertos y obntendrá una mejora en la disponibilidad operativa.
Distribución equilibrada de peso
Diseño que minimiza vibraciones
Enganches reforzados y fiables
Aportanto un mayor control del conjunto tractor–apero, incluso en pendientes o terrenos muy irregulares.
Quimel no compite, Quimel se diferencia en: